miércoles, 30 de octubre de 2013

Las protagonistas: CECILIA "CHECHA" MERCHAN

La Checha es referente de la colectiva "Las Juanas" y ex diputada nacional. Es militante feminista y lucha por los derechos de las mujeres poniendo el cuerpo, su cuerpo, en cada una de las acciones que lleva adelante.
Su entrevista en el documental transcurre en Córdoba, su ciudad natal.

En el film nos ayuda a derribar el mito que dice que "las mujeres que abortan son irresponsables y egoístas".

Un breve extracto de su testimonio: "En donde falta discutir esto, más que en la sociedad es en el Congreso. Lo único que hace que no existan los abortos es que hayan leyes de educación y salud sexual que funcionen y criterios de maternidad más libres."

Checha



Las protagonistas: RUTH GUZMAN DÁVALOS

Ruth es fotógrafa y de nacionalidad boliviana. Actualmente vive en Buenos Aires, Argentina.
Ella tuvo la posibilidad de realizar un aborto con información y contención, mientras vivía en Bolivia.

En el documental nos ayuda a derribar el mito que dice que "el aborto es peligroso y siempre causa trastornos a las mujeres que recurren a él".

Un breve extracto de su testimonio: "La única manera en que yo creo que puede visibilizarse y dejar de silenciarse es haciendo cuerpo una misma. Diciendo ´pasa esto, así pasó´. Esto de hacer la película, de trabajar con muchas mujeres, de crear estas imágenes que estamos creando es, creo yo, la mejor manera de poner el cuerpo al asunto y de decirlo. El tema es que se sepa."

Ruth

ESTRENO OFICIAL: 7 de noviembre

Estamos felices de informarles que llegó el gran día: ¡se estrena el documental en salas, oficialmente!.
La proyección tan esperada será el próximo jueves 7 de noviembre a las 21 horas en el Cine Gaumont, en la Ciudad de Buenos Aires.
Próximamente publicaremos los horarios de las demás funciones.
¡Ayudanos a difundirlo!

Afiche de estreno

domingo, 25 de agosto de 2013

Ser madres hoy

Nota de Mariano Zamorano en Ni a Palos.

Estudios que reflejan que el mandato de la feminidad y la culpa continúa vigente a la hora del cuidado de los hijos, un anhelado fifty-fifty en la división de tareas con los padres que muchas veces no llega, reclamos por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, y la garantía de partos respetados son algunos de los desafíos que enfrentan hoy las mujeres y están siendo reflejados en un conjunto de producciones audiovisuales y digitales.

Una reciente investigación del Equipo Latinoamericano de Justicia (ELA) señala que a pesar de que en la Argentina “los avances de las mujeres en los espacios de decisión han sido innegables” aún se observan “nudos problemáticos” que limitan su desarrollo pleno. El estudio, basado en entrevistas en profundidad a mujeres de Buenos Aires, Mendoza y Jujuy, reflejó que el mandato de la feminidad continúa muy vigente, especialmente en la maternidad con la abnegación de las madres por los hijos, a sacrificarse, posponerse y dejar sus cosas para ocuparse de las de ellos.Si a la maternidad se le suman sus anteriores períodos directos de embarazo y parto, los interrogantes se mantienen: ¿los mitos de décadas anteriores siguen vigentes? ¿cuáles son los principales derechos que se encuentran en discusión?

El peligroso arte de callar
“Soy una mujer que decidió decidir sobre su propio cuerpo, soy cineasta, soy la directora de este documental y yo aborté”, dice Carolina Reynoso al comienzo de la película Yo Aborto. Tú Abortas. Todxs callamos, presentada en el último Festival Mujeres en Foco y próximamente estrenada en salas de todo el país. 
Luego de indagar en la cinematografía nacional y no encontrar muchas obras que problematizaran la temática, Reynoso y el productor Santiago Cabrera decidieron que era “una película necesaria”.Ganadora de los subsidios a Desarrollo de Proyecto para escribir el guión y el apoyo a la Producción de Documental Digital, otorgados por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Yo Aborto. Tu Abortas. Todxs callamos recoge testimonios de mujeres de todo el país que hacen eco de la clandestinidad, silencio, ilegalidad y desigualdad a las que se ven sometidas las 500 mil mujeres que deciden abortar por año en el país. 
“El apoyo del INCAA significó más que tener una cierta solvencia económica, un logro político en tanto un ente del Estado apoya un documental cuyo eje es el derecho al aborto y la necesidad de legalizarlo en Argentina”, dice Reynoso.
Una de las mayores apuestas radica en la identificación de ciertos mitos que existen en torno al aborto: que es siempre peligroso y causa trastornos psicológicos a las mujeres, que es sólo cuestión de mujeres, que penalizarlo sirve para eliminar su práctica y que aquellas que abortan son solteras. 
“La película intenta ser una herramienta para la visibilización y construcción de otros procesos de la subjetividad, otras creencias, otras verdades que visibilicen sin prejuicios la problemática del derecho al aborto, a través de la puesta en polémica y la deconstrucción de ciertos mitos en relación a la interrupción voluntaria del embarazo. El gran trabajo del movimiento de mujeres y las organizaciones feministas ha logrado realizar un cambio cultural donde aborto dejó de ser una palabra impronunciable pero, por lo visto, aún no es lo suficientemente pronunciable en el Congreso, donde debe ser tratada y sancionada la legalización del aborto seguro y gratuito”, dice Reynoso.
“La maternidad es maravillosa si se hace en un marco de elección y posibilidades. Las personas que defendemos el derecho al aborto defendemos la maternidad, en tanto queremos que las maternidades sean un proyecto posible, no una imposición, un mandato, una obligación”, concluye la directora.

Derechos del parto.
En concordancia con alguno de los postulados de la Ley nacional de Parto Humanizado (25.929), La Bella Tarea -serie de 4 documentales dirigidos por Albertina Carri y Marta Dillon- se basa en el derecho de todas las mujeres a elegir libremente cómo, cuándo y dónde parir. Realizada por la productora La Torta (responsable de 23 pares y Visibles, en la actualidad emitida por la Televisión Digital Abierta), La Bella Tarea fue presentada el último 20 de mayo en el marco de la Semana Mundial por el Parto Respetado. “A pesar de estar tipificada en la ley de protección integral contra la violencia hacia las mujeres, la violencia obstétrica es una práctica habitual, invisibilizada al punto que ni las propias mujeres que la padecen la identifican y por eso creímos que teníamos que aportar a una toma de conciencia”, dice Dillon.
“¿Para qué nos acuestan para parir? Solamente para comodidad de los médicos y porque eso se hizo rutina. Además, son muchas las veces que las mujeres pasan todo el proceso solas porque en los hospitales siempre encuentran una buena excusa para dejar a la familia afuera, te piden que ‘te portes bien’, que no grites porque vas a asustar a otras mujeres, te separan de tu hijo o hija sin razón y muchas veces se llega a cesáreas sólo por falta de paciencia”, comenta Dillon.
A lo largo de los capítulos la serie incluye escenas de partos en hospitales y domicilios, testimonios de puericultoras, parteras, pediatras, la psicóloga Eva Giberti, la antropóloga María Elena Ramognini y el crítico Gonzalo Aguilar. “Lo que se puede ver de las mujeres embarazadas en general es una imagen estereotipada -nunca se habla de la depresión y falta de autoestima que se da durante el embarazo y el puerperio, por ejemplo-, como si el embarazo fuera todo felicidad y los nacimientos fueran todos deseados o dentro de una familia. Además, el parto siempre se representa como un hecho médico no como parte de la sexualidad y el poder de las mujeres, como parte de la vida misma. Nos hacen creer que es peligroso parir fuera de un hospital, que hay que estar ‘desinfectada’ para hacerlo, tener puesto un suero, estar más pendientes del riesgo que del equilibrio de la salud”, opina Dillon.“Los profesionales creen que el parto les pertenece, como si fuera una cirugía. Tampoco creemos que haya sólo dos chances: parto domiciliario o parto institucionalizado; lo que debería haber es respeto por un proceso fisiológico en donde sea que cada una desea parir”. 
A pesar de esto, las indicaciones del Ministerio de Salud recomiendan con énfasis el parto hospitalario debido a que durante el embarazo, y especialmente en el momento del parto, hay mujeres que pueden sufrir complicaciones sin haber presentado factores de riesgo. Las cifras indican que en un 15% de los casos las complicaciones obstétricas no son predecibles por lo que resulta esencial que todos los establecimientos en donde se realizan partos sean capaces de resolver las posibles emergencias, para lo que es necesario un equipo de apoyo multidisciplinario y Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales (CONE) –que según la complicación podrá requerir, entre otros, procedimientos quirúrgicos y obstétricos, transfusión de sangre y tratamientos médicos-.

La maternidad como libertad condicional
El sitio libertadcondicionalblog.com comenzó como catarsis luego de que Agustina González Carman se enterara del embarazo de su segundo hijo. Tras una primera experiencia repleta de mitos de “maternidad edulcorada”, Carman ideó el blog como una revancha para contar “las experiencias reales que no tienen un relato oficial y están en las sombras de cada familia”. De esta manera, en junio de 2012 con las etiquetas EL EMBARAZO ME PONE MAL, EVATEST POSITIVO, HIJO BUSCADO y HOLA NEUROSIS Carman subió el primero de los más de 100 post que lleva el blog en la actualidad –que incluyen relatos de hormonas “jodiéndote la vida”, la certeza de que “cuando se trata de opinar sobre el cuerpo y la maternidad la gente es muy pelotuda” y la conclusión de que “la crianza de los hijos también es ideológica con la diferencia que los chicos no vienen con nada similar al Manual de Conducción Política o Las 20 verdades peronistas”-. “Está instaladísimo que el padre colabora o te ayuda y mi intención es pensar sobre la manera en que criamos hijos y armamos nuestras familias en la actualidad, y para eso el otro 50% es fundamental. También desmitificar la idea de que la maternidad es lo mejor que te puede pasar en la vida. ¡Para nada! No es para cualquiera, es un trabajo muy altruista y tenés que tener muchas ganas de hacerlo”, asegura Carman.
En las antípodas de la best seller Laura Gutman (“es muy culpógena y leyendo entre líneas, siento que relega a las mujeres al ámbito doméstico. Además porque la crianza de los hijos es un camino tan personal que no me puedo identificar con nadie que proponga recetas de crianza”), Carman reconoce el trabajo que Elvira Lindo realiza en relación al lado b de la maternidad. 
“Creo que para criar hijos felices nada mejor que padres felices. Además no sé hasta qué punto es bueno que el hijo tenga a su madre como único referente de todas las cuestiones. En las clases populares se cría de una manera más comunitaria, más socializada, que a mí me parece genial. En cambio las de clase media por lo general estamos encerradas en un departamento, solas y angustiadas. Porque al final de cuentas los hijos se parecen más a la sociedad en la que crecen que a sus propios padres, por eso hay que tratar de soltarlos, para no generar una atomización y ayudarlos a socializar”.
“Yo siento que la lucha feminista actual no está en la cacería de brujas ni en ir contra la cultura. Está buenísimo que se repiensen los consumos culturales y los patrones machistas pero a veces siento que el discurso que muchas mujeres embanderan no se condice con sus prácticas personales. Incluso siento que las mujeres que representan el feminismo en los medios masivos de comunicación son las primeras enemigas de las causas por las que luchan, porque a veces sus exigencias son tan banales que los hombres se ponen en la vereda de enfrente cuando los necesitamos a la par para lograr algo”, comenta Carman. 
“Reflexionar sobre la praxis al interior de nuestras casas, la forma en que nos vinculamos en el amor, cómo criamos hijos, cómo nos posicionamos laboralmente y no sólo acusar a un cantante o a un programa de televisión. Sino es contradictorio y pierde fuerza. Y creo que la forma de criar hijos es una de las cuestiones más importantes para el feminismo contemporáneo: salirnos de esa postura de ‘mala madre’, con culpa por trabajar, por tener nuestra propia individualidad, me parece fundamental”, concluye.

jueves, 22 de agosto de 2013

Viajamos a Tucumán

El pasado 22 de agosto viajamos a San Miguel de Tucumán a proyectar el documental invitadxs por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM). Compartimos en este post algunas fotos de esta genial experiencia.

Volando hacia la bella Tucumán








Vista desde el hotel hacia la Casa Histórica 








Euge, nuestra asistenta de dirección, preparando todo para la proyección









 Con Raquel Castillo de CLADEM, quienes hicieron posible nuestra presentación en Tucumán.

¡Proyección a sala llena!








¡Proyección a sala llena!











Caro y Euge, felices luego de la actividad, las empanadas y el hermoso paseo. Las caras lo dicen todo, ¿no?


miércoles, 14 de agosto de 2013

"YO ABORTO" en el Festival de Invierno de la Cinemateca Uruguaya

El documental viajó a Uruguay para participar del 15 FI, el Festival de Invierno de la Cinemateca Uruguaya, que se realizó del 3 al 14 de agosto en Montevideo, Uruguay.
El Festival de Invierno tiene como objetivo brindar un marco de exhibición al cine más independiente que se está realizando en el mundo hoy. Así, hay un acento en el cine latinoamericano y una gran presencia del cine documental.
Yo aborto se proyectó en la sección "El abajo que se mueve" que consiste en una muestra de documentales que buscan dar cuenta de la (vieja) militancia y los (nuevos) activismos por las más diversas causas sociales. Los temas son tan diversos como los métodos. Lo que se mantiene constante es la vigencia de la lucha social desde la base.
Compartimos algunas fotos de nuestra experiencia allí.


Carolina Reynoso, directora de Yo Aborto, Tu Abortas, Todxs callamos en la puerta del cine, minutos antes de la proyección.



Gráfica del Festival



Otros cines son posibles. Otros mundos también.





Sala donde se proyectó el documental.

lunes, 3 de junio de 2013

Las mujeres sabemos



Por Carolina Reynoso, Directora de “Yo aborto. Tu abortas. Todxs callamos” en relación a la proyección realizada en la ciudad de Neuquén el 28 de mayo de 2013 en el marco del “Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres”.

La música final de la película "Yo aborto. Tu abortas. Todxs callamos" comenzó a sonar en la sala del Museo Nacional de Bellas Artes de la ciudad de Neuquén, Argentina. Yo estaba camuflada entre el público, compartiendo sus risas (sí, es posible reír y pasarla bien mientras mirás un documental sobre el derecho al aborto), sus murmullos, sus pequeñas complicidades. Cuando el rodante comenzó a girar, el aplauso estalló, y Belén de la Colectiva "La Revuelta", me incitó a pasar al frente mientras se encendían las luces de la sala. Al pararme una mujer que estaba en una butaca cercana me tomó de la mano, se acercó y me dijo con los ojos mojados por la emoción: "Yo aborté". Lo único que pude hacer es abrazarla y agradecerle. Agradecerle por estar ahí, por hermanarse conmigo, con todas nosotras, por abrir su corazón. Seguí caminando y muchas me abrazaron con sus ojos, otras me sonrieron con su corazón.
Al estar en ese cine hermoso e inmenso, con sus 324 butacas casi totalmente ocupadas, pude ver muchas caras llenas de emoción, de alegría y de amor. Ese día entendí que habíamos logrado eso que tantas veces soñamos despiertxs junto al Productor Santiago Nacif Cabrera y la Asistente de dirección Mariu Lombardi: habíamos realizado una película por el derecho al aborto, pero también una película llenar de amor, de empatía, de sororidad. Hablaron pocas personas en público, sólo dos o tres mujeres se atrevieron entre lágrimas y sonrisas a compartir sus sentimientos, su agradecimiento, sus impresiones ante esa hora y media de imágenes de mujeres bellas, importantes, especiales, y de varones compañeros, antipatriarcales, amorosos. Muchas se acercaron luego, buscando y generando complicidades, intimidades, hermosos momentos que nunca olvidaré. Algunas contándome su experiencia en relación al aborto, otras pidiendo la película para ver con sus hijas e hijos, muchxs docentes pidiéndola para pasar con estudiantxs, otrxs diciendo que ya no callarán. Puro amor, pura complicidad, pura sororidad.
Las casi trescientas personas fueron desalojando la sala, y mi corazón alborotado se fue tranquilizando al ritmo de las charlas llenas de felicidad con las compañeras de La Revuelta, colectiva feminista que hizo posible que la película se mostrara en Neuquén y Fiske Menuco y que yo, como Realizadora, pudiera acompañarla. Mientras disfrutábamos unas empanadas con Belén, Ruth y Martín (hijo de Ruth y compañero de andanzas y vivienda durante esos días especiales en Neuquén), repasábamos y compartíamos cada imagen de esa noche, de la gran cantidad de personas que asistieron, de la heterogeneidad del auditorio, de las palabras bellas que recibimos y de la satisfacción de poder compartir una película cuyo eje gira en torno al derecho al aborto en ese espacio con tantas personas.
Revolución cultural, dijimos varias veces. Quizá la revolución cultural necesaria para legalizar el aborto esté lejos aún, pero hemos sido testigas de una hermosa transformación en nuestra sociedad, que está manifestando claramente que el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es un derecho humano que el Estado ya no puedo dejar de lado. A través del apoyo a este tipo de acciones y obras, la sociedad está diciendo que no hacerse cargo del derecho que tenemos las mujeres de decidir sobre el propio cuerpo, tendrá para cualquier gobierno un costo político. Es necesario decirlo y repetirlo hasta el hartazgo: no hacerse cargo de la problemática del derecho al aborto es pianta-votos. Me lo dijeron cada una de las mujeres que me susurraron al oído o declamaron fuerte y claro "Yo aborté". Me lo dijeron con sus ojos las jóvenes que me sonrieron emocionadas desde sus butacas. Me lo dijeron los varones que se sintieron orgullosos de tener compañeros antipatriarcales que se apropiaron de esta lucha. Se lo dicen a Las Revueltas cada vez que acompañan a una mujer que decide que su cuerpo es suyo y que tiene derecho a decidir sobre él. Lo gritamos las más de 500.000 mujeres que anualmente decidimos abortar en Argentina.
Para cerrar, quiero compartir una frase que Ruth Zurbriggen de la colectiva La Revuelta dice en la película y que creo sintetiza los ejes en torno a los cuales se construyó "Yo aborto. Tu abortas. Todxs callamos", es decir el derecho al aborto, la identificación y el amor entre mujeres, la sororidad y la reinvindicación de nuestras prácticas: "Las que planteamos la necesidad del aborto legal, lo hacemos porque estamos profundamente involucradas con la maternidad...Defendemos el derecho al aborto legal porque defendemos la maternidad…porque las mujeres sabemos que la maternidad nos cambia la existencia…y como nos cambia la existencia, ¿cuál es la utopía que tenemos? que la maternidad sea elegida, voluntaria, deseada, esperada, que la maternidad nos humanice, la maternidad puede ser bellísima, pero sobre todo si la deseamos, si la esperamos, si la ponemos como proyecto posible".
¡Abrazos sororiales y feministas!

Carolina Reynoso. 
Militante feminista. Cineasta

Belén de la colectiva La Revuelta, presentando la proyección.


Primeras palabras ante el público.
Felices a la salida.